¿Por Qué Quiero Comer a Cada Rato?

Comer a cada rato. Casi una reacción en cadena. A veces nada nos deja satisfecho y al rato, otra vez a comer… El hambre es una sensación única, que la mayoría de las personas reconocemos. Cuando comemos sin moderar, fundamentalmente carbograsas, comenzamos a percibir la necesidad de comer más.Y comemos más, porque las grasas invitan a comer más y más grasas.

El hambre está regulado por varios factores, tales como neurotransmisores, hormonas, sueño y estrés. normalmente existe un interjuego de hormonas que regulan el hambre y la saciedad. Muchas de éstas ( Grelina ,principal hormona orexígena) estimulan el apetito, otras (Leptina, principal anorexígena) frenan la ingesta cuando ésta fue suficiente. Sucede que en personas con sobrepeso y/o ingesta abundante de carbograsas, este “freno” está disminuido. Se postula que la acción de “freno” de la Leptina es resistente en personas con sobrepeso

Por otra parte, otros factores como los ambientales o externos condicionan lo que comemos. Por ejemplo, dormir pocas horas y el stress crónico influyen en el modo en que comemos, qué elegimos comer y cuánto. También el estado de ánimo, fundamentalmente la depresión, produce una disminución en los niveles de la hormona encargada del estado de ánimo. La serotonina, quien es responsable también del apetito y la búsqueda de comidas altas en carbograsas.

Una situación frecuente se presenta entre dietantes crónicos o en quienes restringen excesivamente su dieta en el afán de perder peso rápido. La restricción excesiva, produce deseos de comer alimentos con carbograsas eliminados de su dieta. Y esto genera un círculo que se perpetua.

El cambio comienza con conocer más acerca de nuestra conducta alimentaria y de este modo, comenzar a trabajar  en aquellas situaciones que disparan la respuesta de comer a cada rato. Esto es, identificar emociones.

Nuestra mente tiene un sinfín de señales que le permiten lograr recompensa  y una de las más importantes es cuando comemos grasa. Así lo aprendimos. El cerebro tiene preferencias por las grasas y el azúcar, porque esto genera placer y recompensa.Y activar este sistema de recompensa (Dopamina) dispara una serie de eventos desafortunados: pérdida de control, deseo y pérdida de tolerancia al azúcar. Es así como grandes y frecuentes  ingestas fundamentalmente de azúcar produce un efecto dominó.

Pero si consumes algo placentero en forma moderada y de tanto en tanto, nos dará recompensa y eso está muy bien.

Espero estas líneas, te ayuden a comprender cómo funciona nuestra biología y comportamiento. Y por qué nos sucede con frecuencia el deseo de comer a cada rato.

Nos leemos pronto.

Dra Raquel Medina

 

2 Comments

  • Elida Borg

    Reply Reply February 18, 2018

    Muchisimas gracias por tu informacion,muy clara la explicacion,sabes que tanto el picoteo como el comer sin pensar es lo que me hace a mi estar obesa , cuando entiendo la causa a veces puedo parar.Muchisimas gracias espero algun dia poder ganar la batalla

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    Puedo Adelgazar Reply:

    Hola Elida

    Que interesantes palabras.Fijate que cuando haces haces conciente la alimentación, podés parar. Conociendo nuestra conducta alimentaria, podemos corregir errores.Y claro que podes ganar la batalla.Es una práctica día a día, pero se puede. Gracias por tu comentario. Nutrisaludos.

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