La apnea del sueño es un problema de salud pública comparable al tabaquismo por su efecto sobre la sociedad. En EEUU cerca de 12 millones de personas de entre 30 y 60 años de edad tienen apnea del sueño y se estima que 38000 mueren por enfermedades cardiovasculares atribuíbles a trastornos respiratorios del sueño. La apnea del sueño es la segunda más común enfermedad respiratoria crónica.  Afecta al 2 al 4% de los hombres adultos en los países desarrollados.

 Sin embargo, generalmente la apnea del sueño no es un problema reconocido. Alrededor del 85% de ellas no son diagnosticadas. Sin embargo estos pacientes han realizado visitas médicas regularmente.

La falla en reconocer este síndrome se debe en parte a la falta de enseñanza de medicina del sueño en las escuelas de medicina y, en general, a la falta de conocimiento de la enfermedad.

Un importante factor de riesgo en la apnea del sueño es la obesidad. Una pérdida significativa de peso trae aparejada una importante mejoría en la apnea del sueño y muchas veces la curación clínica.

Por el elevado riesgo de esta enfermedad, el descenso de peso es fundamental para su tratamiento. Ya que incrementa el riesgo de otras enfermedades como infarto agudo de miocardio, arritmias, muerte súbita, falla cardíaca y accidente cerebro vascular

Apnea del sueño: Porque se produce

Como ya dijimos anteriormente la obesidad es el principal factor de riesgo de la apnea del sueño. El 70% de los pacientes con apnea del sueño son obesos. La causa es mecánica ya que el exceso de grasa en el cuello comprime los músculos dilatadores faríngeos.

Esta compresión produce estrechamiento de la vía aérea superior provocando los ronquidos, las pausas respiratorias y los despertares con fragmentación del sueño, que traen aparejados síntomas diurnos significativos.

La obstrucción de la vía aérea superior provoca pausas respiratorias de 10 o más segundos que ocurren hasta 5 o más veces por hora y además el incremento del esfuerzo respiratorio para vencer la obstrucción provoca los despertares y fragmentación del sueño y como consecuencia los síntomas diurnos. Solo el propio ronquido puede provocar frecuentes despertares y por consiguiente, síntomas diurnos.

Por lo tanto el evento crítico en la apnea del sueño es el estrechamiento y el colapso de la vía aérea con el comienzo del sueño. La obstrucción o colapso puede ser completo (produciendo las pausas respiratorias) o parcial (produciendo ronquidos) y trae como consecuencia un incremento del esfuerzo respiratorio. Después de un período variable ( de pocos segundos a más de dos minutos) se produce el despertar que abre la vía aérea y casi siempre con un fuerte ronquido. Un paciente con apnea del sueño puede presentar entre 400 a 700 eventos por noche.

La tendencia a desarrollar apnea del sueño se correlaciona muy estrechamente con la circunferencia del cuello aún más que con la obesidad en general. Una circunferencia del cuello de más de 43 cm en el hombre y 40 cm en la mujer es el principal factor predictivo.

Apnea del sueño: Síntomas clínicos

 Los pacientes se quejan de excesiva somnolencia diurna, su compañero de los ronquidos o preocupación por las pausas respiratorias ( apneas) presenciadas durante el sueño. Hasta el 95% de los pacientes con apnea del sueño presentan ronquidos y un 50% somnolencia diurna de moderada a severa consecuencia de falta de descanso reparador, sensación de ahogo y despertares bruscos durante la noche
La preocupación del compañero de cama por las pausas respiratorias que presencian durante el sueño es la tercera causa común para enviarlo a la clínica del sueño

Apnea del sueño: Tratamiento

Ante todo debe consultar a su médico, existes especialistas que arribarán fácilmente al diagnóstico si usted se acerca a la consulta.

Como tratamiento ineludible, el descenso de peso es imperioso. Como medidas generales, evitar el consumo de alcohol durante las noches, tratar de dormir en posición lateral y tiene indicación un dispositivo bucal llamado CPAP para su mejor oxigenación y tratamiento de la apnea del sueño volver a principal

Dra Raquel Medina
Dr Esteban Marinho